MADRID, 23 (SERVIMEDIA)

El Banco de España apunta que la economía española ha mostrado una resiliencia «notable» en comparación con otras economías europeas en lo que va de 2023 y se debería a una menor exposición comercial a China y a un mayor peso del turismo, que ha sido muy demandado desde la reapertura por la pandemia.

En un artículo analítico publicado este lunes, el Banco de España explica que el PIB español está mostrando este año un «mayor dinamismo» que otros países y que se explica, en buena medida, por las diferencias en su composición sectorial.

En concreto, los servicios de mercado, en particular los vinculados al sector turístico como el transporte de viajeros, la hostelería y las actividades de ocio, alcanzaron en España el 11,4% sobre el valor añadido bruto, frente al 7,3% del área del euro o al 5,3% de Alemania. Estos servicios turísticos han seguido experimentando una demanda muy elevada desde la reapertura económica tras la pandemia.

Por el contrario, el peso de las ramas manufactureras -cuyo dinamismo ha sido, en general, menor que el de los servicios- es inferior en España (2,5%) que en el conjunto del área del euro (2,7%) y claramente más reducido que en Alemania (3,3%). Dentro de estas ramas, la evolución de aquellos sectores más intensivos en el uso de energía ha sido menos desfavorable en España que en el conjunto del área del euro y, sobre todo, que en Alemania. El sector automovilístico -afectado por los ‘cuellos de botella’- tiene un peso inferior en el caso de la economía española.

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Por otra parte, la actividad económica mundial se habría venido desacelerando a lo largo de los últimos meses, una ralentización que sería particularmente evidente en China. De este modo, una menor exposición comercial a este país explicaría, en parte, el mejor comportamiento del sector exterior en España.

Por último, desde una perspectiva sectorial, la mejor evolución de la economía española en relación con la del área del euro prevista para los próximos trimestres dependerá, entre otros factores, de cómo se traslade el menor crecimiento de las manufacturas a los servicios y del dinamismo del sector turístico. Así, los servicios más demandados por la industria manufacturera podrían ser arrastrados por la evolución de las ramas industriales a las que sirven como proveedores. Por otra parte, la fortaleza de las exportaciones turísticas podría verse limitada por el final del verano y el agotamiento de la demanda embalsada tras la pandemia.